h1

Movimientos improvisados (11)

mayo 28, 2010

¡Dio, qué de tiempo…!
En fin… no os entretengo más. ¿Os acordáis dónde lo dejamos…?

Como una forma de vida quejumbrosa y decadente, Ale reptaba por la pared del pasillo hacia el salón.
“Hola”, intentó articular.
– Hrmreemm… – saludó.
– Mmmmnos días – respondió Romero, derramado sobre una de las dos butacas que flanqueaban el gastado sofá, sobre el que yacía bocarriba Salva, la cabeza emparedada entre dos de los cojines.
Salva hizo un intento de levantar, a modo de saludo la mano que caía sobre el suelo, pero no llegó a subir más que unos centímetros antes de caer sobre la alfombra de motivos persas.
– ¿Qué tal has dormido? – preguntó Romero, cuyos ojos no podían decidir si tenían que estar abiertos o cerrados.
– Fatal – respondió, conteniendo un gas -. He dormido peor que en toda mi vida – bostezó, lleno de dolor.
– Qué me vas a contar – dijo Romero -. Tengo la impresión de haber pasado la noche en un cacharro de feria.
– A mí me ha dado la impresión de que más que la noche he pasado semanas en la cama.
– Para ser justos, son casi las seis de la tarde.
– ¿Habéis comido?
En ese momento, Salva saltó como por resorte, acosado por unas náuseas que casi hacen que la alfombra abandonara la casa y sus vidas.
– Ni lo menciones – añadió cogiendo el cojín que cayó al suelo -. Me he acabado el pollo al limón. Y a lo mejor no fue buena idea.
– ¿Qué pasó anoche? – preguntó Ale.
– ¿Aparte de que doblamos el PIB de Bélgica? – replicó Salva, adoptando una posición fetal, dando la espalda a sus compañeros.
– ¿A qué te refieres?
– Tengo recuerdos confusos.
– Intentaste ligar con una de las amigas de Tatiana – respondió Salva con un hilo de voz.
– ¿¡Qué dices!?
– Eso no es del todo exacto – intervino Romero -. Intentaste ligar con una, y luego, con la otra.
– ¡¿En serio?!
– No.
– Cabrones…
– En cualquier caso, bebimos demasiado – dijo Romero.
– Qué haríamos sin ti… – se quejó Salva.
– ¿Y cómo hemos llegado? – preguntó Ale -. Porque me niego a pensar que condujo él – señalando a Salva.
– Nos condujo un Ángel – murmuró el aludido.
– ¿Tatiana?
– Queremos pensar que sí.
– ¿Sigue en la cama? – preguntó Ale.
– Nosotros no la hemos visto – contestó Romero -. ¿Verdad?
– No me suena – murmuró Salva -. Y con el carácter que gasta, casi que prefiero no verla hasta que haya descansado lo suficiente.
– ¿¡Qué carácter me gasto!? – exclamó Tatiana desde la puerta, haciendo que sus tres compañeros lanzaran un quejido sincronizado.
– Buenos días – saludó Romero, apretándose la frente con una enorme mano.
– Me gustaría desearos lo mismo – respondió Tatiana con una sonrisa -, pero no creo que el sarcasmo os siente bien.
– Lo que sea – contestó Salva -, pero en voz baja… Ahora mismo tengo a los Mastodon en concierto entre oreja y oreja.
– ¿Nos trajiste tú, entonces? – preguntó Ale.
– Claro. No pensaba permitir que ese condujera – respondió ella, señalando a Salva, que respondió con un sonoro ronquido.
– Pensaba que tú también te tomaste lo tuyo – comentó Romero.
– Más que vosotros tres juntos, posiblemente – respondió Tatiana -. Y llevo despierta y serena desde las doce. Muy tranquila, por cierto, leyendo en mi cuarto, mientras oía algún quejido o una ruidosa visita al cuarto de baño. En fin. Salgo a dar una vuelta. Mientras vuelvo, id pensando si os compensa beber tanto sin estar acostumbrados, ¿eh, Ale? – añadió, saliendo con un portazo, secundado por un coro de quejidos.
– Es toda una vikinga – sentenció Salva entre sus cojines -. Una pequeña valkiria de pelo negro.
– ¿Por qué me ha dicho lo de estar acostumbrado? – preguntó Ale.
– Porque no lo estás – respondió Romero.
– Sí que lo estoy.
– No es verdad.
– Vale. No es verdad. Creo que volveré a la cama y no saldré hasta el jueves.
– ¿No empezáis mañana el curso? – preguntó Salva.
– Mierda…

2 comentarios

  1. Con lo fácil que es evitar la resaca por el sencillo método de seguir bebiendo…

    Anda, pues me alegra que esto continúe…


  2. desde aqui mando mi solidaridad a todos los resacosos, no podía haber leido esto en mejor momento 😉



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: