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Re(la)to 006: El túnel del amor

septiembre 20, 2011

In a screaming ring of faces I seen her standing in the light
She had a ticket for the races just like me she was a victim of the night
I put a hand upon the lever said let it rock and let it roll
I had the one arm bandit fever there was an arrow through my heart and my soul
(Dire Straits – Tunnel of Love)

Él era un chaval con los ojos puestos en el momento, el corazón sediento de experiencias y la cabeza rebosando sueños.
Ella era una chica nacida para sonreír, con la mirada curiosa de un pajarillo, hambre de vida y prisa por descubrir lo que el mundo le tenía que ofrecer.
Se conocieron en una alegre avenida del parque de atracciones, por casualidad. Una mirada y una sonrisa fue más que suficiente. El saludo fue mera formalidad. Ambos sabían en ese momento que abandonarían a sus respectivas pandillas para desaparecer entre la luz y la música.
Ella le invitó a algodón de azúcar, y él le regaló el primer peluche que ganó en las escopetas. Corrieron de atracción en atracción, evitando a sus amigos en las ocasiones en que se los cruzaron.
Gritaron en la montaña rusa, y ella apretó su mano en cada bajada. Él la rodeó con su brazo, disimulando su propio miedo.
Rieron en la casa de los espejos, bromeaban con sus reflejos, ahora enanos, ahora muy largos, paticortos o redondos. Y juntos se perdieron en el laberinto, aunque juntos encontraron la salida.
En el pasaje del terror él fue el héroe de ella, un héroe cobarde, pero que supo protegerla. Ella se reía, pues no le daban miedo los actores.
En los coches de choque gritaron y rieron, y alcanzaron casi a tantos coches como fueron los que les alcanzaron a ellos.
En el tiovivo se entrelazaron las manos, y miraron juntos al horizonte desde lo más alto de la noria, y compartieron su primer beso en un fotomatón. Y ella lloró feliz durante los fuegos artificiales.
En el inevitable momento de la despedida, con una sonrisa, acordaron no darse los teléfonos. Si debían encontrarse, lo harían.
Aunque fuera al año siguiente, de nuevo en el parque de atracciones.
Y así se separaron.
Él, feliz, emocionado y lleno de una nueva ilusión, convencido de que volverían a verse.
Ella, feliz tras experimentar algo que creía fuera de su alcance. Y le vio irse con una sonrisa, a pesar de saber que no viviría para volver el año que viene al parque de atracciones…

¡Y bueno! Con algo de retraso, subo el re(la)to correspondiente a esta semana, con tema propuesto por mi amigo y compañero Chuck Draug, autor, de entre otras cosas, del webcómic Las paridas de la guarida (y sí, por “otras cosas me refiero a lo de MODOK ;p)
El amigo Charlie propuso como tema “parque de atracciones”, y, bueno, me ha salido esto…
En un cuarto de hora lo he hecho, señores, una semana sin sacar nada en claro, y saco eso durante una sentada sanitaria…
En fin, espero que les guste, y pronto en tuiter pediré otro tema…
¡Sed felices!

3 comentarios

  1. Muy bueno y bonito. Corto y delicioso, con un toque agridulce. Me ha gustado cómo has salvado la papeleta del parque de atracciones y ofrecido algo de este calibre. 🙂


  2. ¿Para sanitaria?… Miedo me da conocer la respuesta…



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