Archive for the ‘Micro/minirrelato’ Category

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abril 26, 2010

– Hola.
– Hola.
– ¿Cómo estás?
– Bien, ¿y tú?
– No pareces estar bien. No tienes cara de estar bien.
– No, en serio, estoy bien. ¿Y tú?
– Te echo de menos.
– Como yo a ti…

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abril 25, 2010

¿Cómo vuelves a casa cuando vuelves solo…?

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abril 11, 2010

– Eres un fetichista de los zapatos.
– Sólo por los pies que llevan dentro…

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abril 5, 2010

– ¡No puedes rendirte ahora!
– Te equivocas… ¡Es lo único que puedo hacer!
– ¡Eres tú el que se equivoca! ¡Claro que puedes hacer algo! ¡Puedes volver a intentarlo!
– ¡No! ¡No puedo!
– ¡Claro que sí! ¡Debes empezar desde el principio! ¡Lo conseguirás!
– No… No puedo…
– ¡Sí puedes!
– No… No puedo…

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marzo 21, 2010

– ¿Qué quieres ser de mayor?
– ¿Yo? ¡¡Yo quiero ser pirata!!
– ¿Pirata? ¿Por qué?
– No lo sé… ¿No es lo que quieren todos los niños?
– No. Los niños no quieren ser piratas.
– Ah… ¡Pues qué raro!

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Así rapidito… ¡Dedicado al Aire!

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Micro 003

marzo 3, 2010

– No sé cómo te puedes gastar tanto dinero en libros – me dijo una compañera de trabajo, enciendiéndose su sexto cigarro de esa mañana…

Basado en hechos reales, me pasó hace cosa de dos años. Prácticamente he salido de la ducha para escribirlo antes de que se me fuera 😆

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Aquel primer gran día

febrero 16, 2010

Dicen en las series japos que los años de instituto nos llenan de recuerdos imborrables.
Tal vez sea así, no sé. Yo, desde luego, tengo uno que me sigue pareciendo tan real, tan reciente, tan cálido… como si lo tuviera frente a mí…
Me examinaba de filosofía, maldita sea. Me había preparado ese examen, y parecía que, por esta vez, iba a alcanzar el 10.
Llevaba como media hora de examen cuando un ruido delante de mí.
Estaba tan metido en el examen que, prácticamente, estaba en paralelo sobre la mesa, por eso lo vi tan de cerca…
Un maravilloso culo.
Ahí delante, sugerentemente oculto bajo una capa de ceñida tela vaquera y, quizá, otra, que durante estos largos años ha sido objeto de las más lascivas y lujuriosas hipótesis.
Siempre había sabido que la muchacha tenía un buen culo, pero, nunca lo había visto tan de cerca…
Pero allí estaba, el mismísimo culo de…
Vi a esa obra de la ingeniería gluteal avanzar por el aula, alejándose de mí, creo que para coger más papel.
En ese momento decidí volver a concentrarme en el examen, ya había tenido un momentito de relax. Quedaba una hora de examen, tiempo de sobra, pero quería tiempo para repasar tranquilo y, tal vez, salir un rato al patio.
Pero en ese momento, … volvió a su asiento.
Y, mierda, la tentación volvió a sacarme de delante del examen
En el momento en que … se sentó de nuevo…
No sé… eso no es fácil de explicar…
Tendríais que haber estado allí para comprenderlo.
¿Cómo describir el temblor en mis manos y el redoble en mi pecho mientras observaba, hipnotizado, cómo el borde superior del pantalón de … se deslizaba poco a poco hacia abajo y… y…?
Y, una hora después, suspendía mi primer examen de filosofía.
Sería fácil guardarle rencor a …
Tan fácil como estúpido. Más bien al contrario, recuerdo con una sonrisa en los labios el día en que … me puso el culo, sin quererlo y sin saberlo, delante de las narices.
Pero bueno, recuerdos de juventud, nada más y nada menos…

Entrada improvisada en cinco minutillos tontos. Cualquier parecido con la realidad es pura casualidad… ¡¡si yo apestaba en filosofía!!

Ese banneeeeer...