Posts Tagged ‘re(la)to’

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Re(la)to 013 – ¿Llego tarde?

abril 9, 2014

-¿Llego tarde? – preguntó soberbio Ipso Facto, gran héroe de la ciudad.

Por toda respuesta, Ipso Facto sólo obtuvo la mirada enajenada de Behemot, la gran bestia destructora, el más peligroso villano del país. Sus ojos estaban cubiertos de sangre. De la sangre del alcalde, el presidente, la bella reportera Isabel Antúnez y cientos de ciudadanos inocentes.

En ese momento, Ipso Facto pensó que, tal vez, no debería haberse entretenido tanto tras salvar a esa preciosa joven que, al otro lado de la ciudad, fue atacada por un atracador de doce años armado con un destornillador.

-Mierda – dijo para sí -. La próxima vez, dos bofetadas y menos lecciones morales.

Y salió corriendo de allí.

 

– Willy Galleta pidió “¿Llego tarde?”. Y algo tarde parece que sí.

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Re(la)to 012 – Sucumbir

abril 3, 2014

Él era un gigante gaseoso reinando en su sistema, con su enorme corte de satélites.

Ella era una viajera de las estrellas, una aventurera, sin origen ni destino claros.

Él llevaba el nombre del padre de los dioses. El de ella no sería recordado.

Pero eso no importaba.

Ella viajaba por la inmensidad del espacio, libre, sin nada que la atara… hasta que la atrapó su monstruoso campo gravitatorio.

La atracción fue instantánea, y devastadora.

Olvidó su libertad, sus ansias de perderse en la inmensidad, por él.

Cambió su vida, cambió su futuro, sólo por caer sobre él, por unirse a él.

Sin él advertirlo, ella se abalanzó sobre su mole, incapaz, si lo hubiera querido, de rectificar.

Su cuerpo se sumergió en sus nubes, en sus tormentas, sólo para desaparecer, para ser olvidada, nunca conocida, y no dejar más testimonio de su existencia, salvo un nuevo lunar en la piel de su amado.

 

– Batto propuso “Sexo entre gordos y enanas” tras rectificar “gordas y enanos”.

El lío vino luego, viendo documentales de astronomía. Maldito seas, Batto…

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Re(la)to 010: Es raro

febrero 28, 2014

Es raro.

Pensaba que había cerrado la ventana, pero de pronto me he despertado helado.

Es verano, sí, pero a veces las noches son bastante frescas, así que suelo cerrar las ventanas cuando se oculta el sol.

Ultimamente estoy muy despistado.

Como el otro día. Me levanté para ir al trabajo y, al entrar al baño, vi que me había dejado la luz encendida. Pero, en cambio, cuando volví para darme una ducha, vi que la había apagado.

A veces, cuando salgo, tengo que comprobar unas cuantas veces que lo he dejado todo bien apagado y cerrado, pero no siempre me quedo tranquilo y no me calmo hasta que vuelvo a casa y compruebo que está todo como debería haberlo dejado.

Aunque no siempre es así.

A veces resulta que me dejo un armario abierto, el monitor encendido, o el bote de pasta de dientes sin tapar.

No es raro despertar por las mañanas comprobando que olvidé enchufar el cargador del móvil, a pesar de estar seguro de que lo dejé cargando.

Tal vez sea la soledad de este piso, acostumbrado como estaba al bullicio de la casa familiar, la que me tiene trastocado.

No, no estoy acostumbrado a estar solo.

Aunque, a veces, me da la impresión de que, estando en casa, tan solo no estoy. ¿No os pasa?

Supongo que eso no es tan raro… ¿verdad?

 

 

Dancha me propuso “duendecillos inquietantes escondidos en los rincones de la casa”, y eso es lo que ha salido…

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Re(la)to 009: La carga de la caballería

febrero 23, 2014

Tenía esto, entre una cosa y otra, totalmente olvidado…

Sepan vuesas mercedes disculparme…

 

-¡Adelante, mis valientes!

La voz del comandante se impuso sobre el estruendo que les inundaba.

Estaban nerviosos, aterrorizados. No sabían dónde se habían metido, pero sabían que no saldrían de allí con vida.

El estallido del látigo les dio la señal. Era hora de avanzar.

Y así los ponis empezaron a dar vueltas en su enterno carrusel.

-¡Mamá, mamá! ¡Caballitos!

-¡Quita, niña, que echan peste!

 

 

Hace algo más de un año pedí tema, y Willy Galleta propuso ponis.

Fijo que ni se acuerda de esto…